domingo, 26 de enero de 2014

Entre golpes y agresiones feligreses despidieron al cura de Santa Cruz


Rosario Hernández
Chilpancingo, Gro. 26 de enero 2014. / ANG.- Con un saldo de al menos una docena de personas con crisis nerviosa y entre agresiones verbales y físicas, este domingo fue despedido el padre Nahúm Zagal Torres, de la parroquia de la Santa Cruz, en Chilpancingo.
Tras concluir la misa, que le organizaron los fieles católicos y que oficializó el obispo de la diócesis Chilapa- Chilpancingo, Alejo Zabala, donde posteriormente algunos asistentes tomaron la palabra para expresar muestras de aliento y cariño al sacerdote, quien se irá de comisionado al vecino estado de Morelos, según informó el propio cura, esto, tras pedir, por voluntad propia que lo cambiarán de sede.
Y  tras explicar nuevamente el motivo de su remoción, el presbítero prosiguió a dar su última bendición a los presentes y justo cuando intentaba salir de la iglesia, para bendecir a los fieles que se encontraban en la parte interior de la iglesia, se armó un zafarrancho, que dejó como saldo al menos una docena de personas con crisis nerviosa, terror y zozobra entre los asistentes, donde se encontraban niños y personas de la tercera edad.
El incidente comenzó cuando uno de los presentes, le gritaba al padre Nahúm Zagal, que abandonará la iglesia, y tras agredir físicamente a una de las asistentes que grababa con su teléfono celular el evento, situación que inconformó a muchos de los fieles, provocando así que comenzarán a agredirse unos a otros.
De pronto comenzaron los empujones e incluso el intento de golpearse, provocando confusión entre los asistentes, lo que hizo que muchos intentarán huir del lugar, pues el ambiente comenzó a tornarse tenso.
Lo anterior dejó como saldo al menos una decena de feligreses con crisis nerviosa, otros más lloraban por el susto, que les causó la imprudencia de algunos presentes.
Cabe señalar que a la misa lograron reunirse más de un centenar de feligreses, entre jóvenes, niños, adultos y personas de la tercera edad, quienes presenciaron el lamentable hecho.
El zafarrancho duró cerca de 10 minutos, situación en la que no intervinieron ni para calmar los ánimos, ninguno de los dos obispos presentes, quienes se limitaron a dar la bendición y retirarse del lugar (ANG).


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